lunes, 16 de enero de 2017

Viajo sola, Puebla


“Había una luna a medias  noche que desquició para siempre los ordenados sentimientos de la tía Inés Aguirre. Una luna intrigosa y ardiente que se reía de ella. Y era tan negro el cielo que la rodeaba que adivinar…” Ángeles Mastretta., fragmento del libro Mujeres de ojos grandes.

Me enamoré de Puebla por las palabras de Ángeles Mastretta, no recordaba porque quería aventurarme a recorrer sus calles y perderme en sus casas de colores, pero sabía que debía ir a despedir el año. Mujeres de ojos grandes, era el libro de pequeñas y muchos relatos de mujeres que vivían su vida con pasión, en el hogar, el amor y esa cotidianidad donde nadie cree encontrar a heroínas, entre las ollas, tazas de café y muros des-afortunados- estaba la historia de Puebla.

En el invierno del 2016, esa noche de navidad aún con el sabor de recalentado tomé mi maleta colorada -mi vieja amiga de aventuras- y partí.

Algo tienen los caminos que cada viaje es un nuevo descubrimiento, tomé la decisión de irme dos días antes y como siempre, antes de cada viaje ese nudo en el estómago que me decía “quédate”.
Tuve que llegar primero a la Ciudad de México para transbordar y tomar el bus que me llevaría a Puebla, me encontré con una central norte llena de voces, el rechinar de las ruedas sobre el piso entre los pasos rápidos de los que ya se iban, los que llegaban y los que esperaban, un café, correr por el pasaje, sortear maletas, brincar bultos, un carrera de obstáculos.

8 horas y media de viaje, 20 minutos para llegar al pequeño y pintoresco hotel que estaba a dos pasos de la catedral, esa imponente catedral de muros y columnas.

Tomé un Uber desde la central (en la que por cierto me perdí) para llegar al Hotel “La Alhóndiga” que se encuentra ubicado en un callejón entre la Avenida 2 y la Avenida Reforma, las fotos que encontré no le hacen justicia al lugar, al llegar puede ser engañoso, pero después de subir las escaleras te encuentras con un espacio abierto blanco-azul y como las casas viejas una fila de cuartos y en el centro un jardín, entre la plática y plática, el uber se sorprendió de que viajara sola, y no por el hecho de la seguridad “es muy seguro Puebla” me dijo, sino “¿por qué viaja sola?”.

Tenía un plan hecho, en el mapa marcados todos los espacios que visitaría, museos, restaurantes, actividades, entre un amigo y las recomendaciones en varias páginas el tour estaba garantizado, tenía dos días para caminar, comer, probar, entrar y salir de cuanto museo me diera oportunidad.

Un año atrás había hecho lo mismo, subí calles empinadas, entre callejones para despedirme por última vez de “él”, esta vez me encontré en la Explanada de los Fuertes de Loreto que tiene una asombrosa vista panorámica de Puebla -en la noche se ve precioso- y me repensé.

Viajar sola tiene su encanto y su peligro, sin duda ser mujer y aventurarme a caminar sola es peligroso, debemos cuidarnos la espalda al mismo tiempo que observo por donde piso, pero no por eso nos vamos a privar de viajar y conocer.
No es cuestión de ser egoísta o envidiosa, de ser una ermitaña -probablemente pienso eso para justificarme- pero, darnos la oportunidad de conocernos “a nosotros mismos” y de “estar con una misma” es una oportunidad que debemos experimentar.

Con Puebla cerré un año de viajes e inaugure otro, fue un espacio para verme y decidir a dónde me están llevando mis pasos, el sabor que le doy y el significado de los mismos, eso también es empoderamiento, eso también es una libertad que como mujeres deberíamos de poder tener sin miedos.

Capilla del Rosario, Capilla del Arte, Barrio del Artista, Mercado Parián, Teatro Principal, Casa de los Hermanos Serdán, Biblioteca Palafoxiana, Museo Amparo, Museo Poblano de Arte Virreina, Museo de los Secretos de Puebla, Museo Casa del Alfeñique, Catedral, Museo de la Evolución, Museo de la no Intervención del Fuerte de Loreto, Teleférico, Estrella de Puebla y un montón de Museos.


Espero poder compartir mis viajes y aventuras, solo el tiempo dirá como pinta eso, por el momento invito a todas a no tener miedo, a tomar su maleta, a planear y sobre todo a vivir esas experiencias, por que en verdad lo son y en la medida de que nosotras salgamos eso será nuestra bandera para decir “ya basta” los miedos no nos pueden tener cautivas.

lunes, 9 de enero de 2017

¿Penas más severas a la práctica del aborto?

Hoy les iba a escribir sobre la necesidad de cambiar los roles y hackear las fiestas decembrina, buscando herramientas para que todas y todos participáramos, pero entre una gripe mortal que no me deja y las noticias matutinas, di borrón al texto y decidí replantear la entrada de este lunes.

El 6 de Junio del 2015 en una conferencia magistral que impartió la Dra. Olga Sánchez Cordero mencionó “La penalización (del aborto) es detener a una mujer, procesarla y llevarla a la cárcel, entiendan, la vida no se defiende así", hoy recuerdo esa frase al leer la siguiente nota:

Si bien es cierto, el tema del aborto, es un tema muy delicado que lleva años y años en la congeladora, sacar a la luz ese tema para cualquier partido es un arma de dos filos, primero por el apoyo que pueda o no tener de su grupo, de lo importante que sea para la agenda legislativa en ese periodo pero más importante, el eco y la coyuntura social que representa, es decir es un Derecho que tenemos las mujeres que se juega de acuerdo a la conveniencia social y política.

El 2016, vimos como grupos conservadores llevaron y hasta obligaron que temas como la unión entre dos personas del mismo sexo se vieran congeladas por sus marchas.
Solo en la Ciudad de México se permite el aborto hasta las 12 semanas de gestación, en los demás estados de la republica solo es permitido en caso de que sea una violación esto a partir de la Norma Oficial Mexicana de Violencia familiar, sexual y contra las mujeres, mejor conocida como la Norma 046.


Y como olvidar que antes de que concluyera el año el Papa indicó:
“De ahora en adelante concedo a todos los sacerdotes, en razón de su ministerio, la facultad de absolver a quien haya procurado el pecado de aborto”.
Pero
“aborto es un pecado grave, una vez que pone un fin a una vida inocente”
¿Qué se logra con castigos más fuertes?, ¿qué desaparezcan?, encarcelan a una mujer pero a fuera sigue libre el violador, y pero aún, aunque lo quieran negar seguirán operando las clínicas clandestinas donde se practican abortos que ponen en peligro la vida de las mujeres porque no existe otra opción.

Cuantos casos no han salido en la prensa de mujeres que terminan en la cárcel por un aborto, donde lo importante es juzgarla por ser “una mala mujer”.

En Aguascalientes, solo en los primeros meses del 2016: “Durante el primer semestre del año en curso, el Instituto de Servicios de Salud del Estado de Aguascalientes (Issea) ha registrado dos mil 500 embarazos adolescentes (de entre 15 y 19 años), de éstos, 52 son menores de 14 años” Nota de la Jornada Ags.

1 de cada 4 embarazos en Aguascalientes son de adolescentes, la nota plantea que debe de existir orientación y asesoría sexual entre otras cosas, entonces, porque no permitir que las mujeres decidan qué es lo que quieren y sobretodo agilizar y garantizar la información que permita que las mujeres puedan accederá a la norma 046 sin trabas burocráticas o ser perseguidas por la ley.

Algo por dónde empezar:
-Informar, en caso de violación se debe de dar información, y no esperemos a ser violadas para leer que dice la Norma 046, leámosla desde ahora, nunca sabemos quién puede necesitar esta información.
-Educación sexual, sí, es necesaria educación sexual, pero una sin tabús y en un trabajo en equipo entre los padres y los maestros.
-Comunicación con los padres, probablemente el más difícil, ya he platicado mi complicada experiencia en eso de la educación sexual con mis padres, no dudo que para muchos más sea igual de difícil, pero como padres no están exentos de esta tarea, debe de existir la confianza, el respeto y la apertura a escuchar, opinar y sobretodo saber informar.
-Un embarazo es tarea de dos, no podemos permitir que los hombres no se hagan responsables, cuántos casos de “madres solteras” no conocemos, porque el simplemente no quiso reconocer, era muy joven para esa responsabilidad.
-Victimizar a la mujer, el embarazo fuera del matrimonio, adolescente no es un pecado, ya basta de decir que ha cometido una falta y que el fruto que lleva dentro es un pecado, eso es violencia.

La misma nota de hoy dice: “La panista aseguró que antes de llevar la iniciativa ante el pleno legislativo, en la Comisión deberán tomar en cuenta el punto de vista de los diferentes sectores de la sociedad civil a fin de tomar la decisión de aprobarla.

Espero en verdad que antes de aprobar cualquier iniciativa las y los legisladores se sienten a platicar y escuchar a todas las expresiones del estado y no solo con los grupos conservadores, las y los representantes populares están para garantizar la igualdad de las voces de las y los ciudadanos y no para imponer la de una corriente.

Yo sigo creyendo que el aborto es decisión de la mujer, es nuestro cuerpo y tenemos el derecho a decir sobre las acciones que consideremos mejor,  buscar acciones penales más fuertes no nos llevara nunca a erradicar esta práctica.


Para leer:

Ser madre, no madre y los comentarios del obispo




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